sábado, 24 de mayo de 2008

Amanecer

Alguna vez leí o escuché en algún lugar que Dios es tan grande, que nos da a todos un poco de belleza... No importa si somos ricos o pobres, o si vivimos en un lugar lleno de galerías y museos o no, basta con que nos asomemos a la ventana al amanecer y atardecer =D

Les dejo la foto, ¡disfrútenla! =D




domingo, 18 de mayo de 2008

Beethoven

Immortal Beloved



¡Desde el principio!



Algunos decían que su música era peligrosa para los jóvenes, que exaltaba las pasiones humanas...

jueves, 15 de mayo de 2008

Carta a mis maestros


Carta a mis maestros

Hoy reflexioné: ¡Cómo corre el tiempo, cómo se nos escurre y escapa afectando todo lo que toca! Hoy he detenido, por un instante, la incesante carrera de la vida, para notar qué tan lejos me ha llevado.

11 años de mi vida mi familia me ha compartido con una familia aún mayor: mi escuela. Pero, esto me hace pensar: ¿Cómo sería una escuela sin maestros? Sería sólo un patio de recreo que sin guía y sin provecho se volvería monótono después de un tiempo.

Es en mis maestros en los que pensé hoy que detuve el tiempo.

Estoy segura de que ellos ya me han marcado de por vida.

Aún recuerdo a mis maestras de preescolar, y me alegro infinitamente al verlas. Ellas me mostraron que la escuela era un buen lugar; me dieron herramientas como los números y las letras y finalmente me dijeron adiós, como les han dicho a tantos niños más. Sin embargo, aún ahora, las he encontrado y me he alegrado al notar que no me han olvidado. ¡Qué profunda es la memoria del que enseña y no olvida los tropiezos y triunfos del alumno!

En la primaria, descubrí en los maestros no sólo enseñanzas, también consejos. Fueron mis maestros los que me apoyaron cuando parecía que en la escuela nadie más lo haría. Y es que fue en la primaria donde sufrí más, donde creí que estaría sola por siempre. Me equivoqué: En los momentos de mayor desesperación, aparecían mis maestros y me tendían la mano. En ellos encontré un refugio y un aliento que me impulsó a pasar a una nueva etapa. Curioso es ver cómo todos me prepararon para lo que seguía, no deseando aprisionarme, sino ayudarme a volar aún más alto.

Pasé entonces a la secundaria, y me encontré con muchos más maestros de los que jamás había tenido conocimiento. Algunos altos, otros bajos, delgados y llenitos, enojones y bondadosos.

Cada uno de ellos me ha dado algo, me ha mostrado qué es lo que me gusta, me han aconsejado cuando me veo en problemas, me han alentado para llegar siempre más alto o me han obligado a usar mis mejores argumentos para apoyar mis ideas, aún cuando éstas vayan en su contra.

Pienso por ejemplo en los maestros que han dado una clase tan buena, que me han obligado a buscar información por mi cuenta, o a aquellos que por no contestar a una de mis preguntas, me han mantenido ocupada investigando por horas.

No olvido los consejos de mis maestras de primaria, o las horas platicando con mis maestras cuando mi mejor amiga se fue de la escuela, o el libro que me prestaron para distraerme de mis problemas, o todo el tiempo que pasé platicando con aquél maestro que me ayudó a tomar una decisión importante.

A diario escucho la voz del maestro de Español, o de la maestra de Inglés, o de la de Matemáticas, que nos invitan a llegar más lejos, a aprender más, a esforzarnos un poco. Que nos llaman cuando nos salimos del camino.

A veces discuto con el profesor de Historia, o de Biología, o de Deportes. Y siempre, después de discutir, estoy exhausta, pero sé que en la discusión he aprendido mucho más que en una clase normal.

Recuerdo aún a todos los maestros a los que les hemos hecho el trabajo imposible, aquellos a los que no quisimos escuchar. Aún pagamos caro ese descuido. Aún pesa la falta de interés cuando presentamos los exámenes o cuando queremos recordar lo que vimos en clase.

¡Maestros! ¡Cuánto les debo yo y cuánto les debe la humanidad entera! Porque ¿Saben? Jamás habría avanzado la humanidad sin maestros. Se necesita alguien que enseñe, que guíe, que siembre curiosidad y conocimiento en la mente de cada uno de nosotros. Por eso estoy aquí ahora, para unir mi voz a la de tantos que han intentado poner en palabras la grandeza de la enseñanza.

A ustedes maestros, mi respeto, y mi más sincero agradecimiento.

jueves, 8 de mayo de 2008

La Charrería

Me he quedado sin ideas para escribir, así que les dejo un poco de las tradiciones de mi país... Últimamente me he sentido muy cerca de ellas. El que pueda hacer lo que hacen en los videos que tire la primera piedra. Saludos a todos! =D

Una escaramuza... Les aseguro que esto no es sencillo



Floreando la reata... Tampoco es fácil.

martes, 29 de abril de 2008

A él...

¿Y por qué escribo esta vez? Esta vez me toca hablar de uno de los mejores hombres que he conocido en mi vida.

Dicen que no se ha vivido si no se ha educado a un hijo, sembrado un árbol y escrito un libro. Tío, lo conseguiste todo y siempre con una sonrisa. Estoy segura de que tus 7 hijos no te olvidan, y llegarán a ser hombres tan grandes como lo fuiste tú. Estoy segura también de que todos los árboles que sembraste en tu terruño querido, para darle sombra a los tuyos, guardaran entre las hojas y raíces un recuerdo de tí. Tampoco dudo que todos los poemas que escribiste, todos los cuentos, las reflexiones... Todo eso haya marcado a una familia entera. 

Viviste amando a la vida, y ella fue buena contigo... y moriste, moriste dormido, en paz, tranquilo y sin dolor. La vida es bella, y justa.

Es impresionante enterarme hoy de los muchos planes que tenías. Dicen que debemos hacer planes como si fuéramos eternos... Aún ayer en la tarde bromeabas con tu hermana y la invitabas a ir de vacaciones. Eres eterno tío...

Tío, no te olvido, y recordaré siempre lo mucho que nos dejaste. Sólo me queda esperar (aunque estoy casi segura) que estés donde estés, sigas tan feliz como lo fuiste aquí. ¡Gracias por todo!

martes, 22 de abril de 2008

This is for your glory Lord!

Dios mío! Dios nuestro! Dios...

Hoy estoy tan alegre... Me siento con la necesidad de gritar tu grandeza! Y es que... Cómo no verla? Incluso en un incendio que acaba con kilómetros de terreno, se ve tu poder, tu misericordia. ¿Cómo no alabarte si me llenas de euforia justo cuando el día parecía triste?

Me han visto como a una loca cuando grité una alabanza, mi hermano se ha reído de mi cuando le dije que mi día se había vuelto excelente sólo por gritarla.... Pero Dios, sólo puedo darte las gracias por el día de hoy, el día de ayer, y todos los días de mi vida =D

Y ahora llueve... Y la lluvia apaga el fuego, devuelve la vida. Llueve aún en medio de esta ola de calor. Eres grande Dios!

Sólo puedo darte las gracias, como las dio aquél niño al que la tradición no ha olvidado: This is for your glory Lord

¿Qué mejor manera de celebrar el día de la Tierra?

Ai-di di di di di di Ai-di di di di di di

jueves, 3 de abril de 2008

Noche de insomnio

Tengo sueño y no puedo dormir. Los perros ladran, el iPod ya ha reproducido más de 10 canciones, mi nana ronca en la cama de al lado y yo aún estoy despierta.

¿Despierta? Pareciera como si durmiera, como si estuviera escribiendo entre sueños. Y es que ¡Hay tantas cosas en mi cabeza! Escribiré, escribiré entonces para darle salida a todas esas ideas, quizá así me den unas horas de descanso.

Pero, ¿con cuál empezar? Empezaré con una que me ha estado rogando a gritos que la escriba: 

¿Qué es vender el alma al diablo?
Vender el alma al diablo es renunciar a todos los ideales que alguna vez se tuvieron, y cambiarlos por algo mucho menos importante.

(Antes de continuar con esta idea, debo decir que no es mía, la he escuchado por ahí y me ha parecido excelente)

Recordemos lo que nos dicen los cuentos: Cuando alguien vende el alma al diablo, debe probar que ya no desea apegarse al bien...

Algunas pruebas son, para un niño, ofender a sus padres, para una madre, sacrificar a un hijo, para un hombre, entregar toda su sangre.

¿No es lo mismo en la realidad? ¿Acaso no el niño que ignora siempre a sus padres (cuando éstos de verdad lo son) arroja su futuro por la borda y permite que cualquiera lo tome? ¿Acaso no termina siendo controlado por su miedo y por otros quizá tan asustados como él?¿Dónde quedan entonces sus sueños de ser bombero o policía y casarse con mamá?

¿Acaso la mujer que decide engañar, mentir, traicionar y herir a los demás para obtener dinero, privilegios o poder no entrega sus aspiraciones de niña en charola de plata? ¿Acaso no termina hundiéndose en su propia traición y sufrimiento al ver todos los sueños que mató?

¿Acaso el político que renuncia a las ideas de justicia y democracia que sostenía de joven, para aceptar un puesto que no se ha ganado no da su sangre? ¿Acaso no le entrega su vida a la corrupción y termina siendo controlado por esta? 

Vender el alma al diablo.... es sellar una transacción en la que el único precio es la vida y la alegría. Es renunciar a todos los ideales del pasado, a todas las promesas del futuro y vivir en un presente destrozado, es otorgar la libertad y el destino a un extraño...

En fin, dejaré hasta ahí a esta idea, porque hay más agolpándose en la punta de mi pluma, ya es justo dejar escapar una más; o quizá, quizá la haré esperar. Intentaré dormir de nuevo y quizá al despertar descubra que ella sola se ha dado forma...

¡Gracias si has leído hasta aquí! Ojalá no te haya aburrido demasiado... Por favor, no olvides dejar un comentario, de verdad son apreciados =D