sábado, 5 de enero de 2013

En la oscuridad

http://www.pixoto.com/images-photography/people/couples/light-with-love-56908225
La noche fue larga. Cuando las luces se fueron, y los dos notaron que no había velas, buscaron sin dudarlo la luz más obvia y clara. Las manos de él se aferraron a los hombros de ella, las de ella, a la cintura de él. Los labios, sedientos, ansiosos, se cerraron en un beso luminoso.

La sensación era nueva (Por supuesto que se habían besado antes, pero jamás así, radiantes)
La cercanía permitía que ella mirara la cascada de caricias que él derramaba sobre su espalda, y que él viera, a ojos cerrados y alma enamorada, los apasionados tambores con los que ella lo besaba.

La cascada se hizo torrente, los tambores, truenos y llamas. Y en unas horas, ahí donde había habido sólo oscuridad, dos personas y un montón de mentiras hechas palabras susurradas, hubo primero una luz, luego una estrella, y al final una explosión que acabó por consumirlos a ambos.

A la mañana siguiente, no quedaba más que polvo de lo que fueron mientras brillaban. Alguien dijo algo equivocado, el otro usó un tono poco adecuado, pelearon, y se separaron con esa extraña facilidad con la que se separan los seres humanos.

Ahora cuando se cruzan en la calle, caminan por banquetas opuestas. La piel de ella volvió a la ceguera con la que nació, y para él los besos volvieron a ser mudos. De la explosión de esa noche, quedan sólo las huellas en la pared.